
¿Por qué el calentador del baño se estropea tanto? (Y cómo solucionarlo)
¿Alguna vez han notado que esos calentadores antiguos de tipo halógeno o de cuarzo siempre se estropean justo cuando más se los necesita? Generalmente, eso ocurre porque los baños son un ambiente hostil para los equipos electrónicos. El vapor penetra dentro del aparato, lo que provoca su corrosión. En poco tiempo, se produce un cortocircuito o el filamento se quema.
Por eso, ahora optamos por calentadores infrarrojos con clasificación IP55. Estos realmente duran mucho tiempo.
¿Qué significa “IP55”?
Olvídense del lenguaje técnico por un momento. En términos sencillos, IP55 significa que el aparato está diseñado para resistir condiciones difíciles. Evita que entre polvo y, lo más importante, puede soportar salpicaduras de agua desde cualquier ángulo sin problemas.
Piensen en su rutina matutina: hay vapor por todas partes, además de algunas salpicaduras provenientes de la ducha. Los calentadores convencionales permiten que la humedad dañe sus componentes internos. En cambio, los calentadores IP55 utilizan juntas resistentes y cables especiales para mantener los componentes eléctricos secos. Esa es la diferencia entre un calentador que se estropea en pocas semanas y uno que funciona durante años.
Calor que realmente se siente
La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. Pero si el baño tiene corrientes de aire, ese aire caliente desaparece en cuanto se abre la puerta.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. No se preocupan por el aire; envían ondas que llegan directamente a usted y a las toallas. Utilizamos emisores de ondas cortas o medias, de modo que el calor llegue al instante en que se enciende el aparato. No importa si la habitación está fría; sentirán el calor de inmediato. Es una forma mucho mejor de despertarse.
Algunas cosas a tener en cuenta
No pueden simplemente conectar estos calentadores a cualquier toma eléctrica. Necesitan un circuito dedicado. Además, dado que mezclamos calor de alta tensión con agua, es indispensable tener un dispositivo de protección contra corrientes extrañas. La seguridad es lo primero.
Y aquí hay un consejo profesional: no coloquen estos calentadores en espacios muy reducidos del techo. Dado que la carcasa IP55 está herméticamente cerrada para evitar que entre agua, se acumula más calor dentro del aparato que en un calentador con carcasa abierta. Si no dejan suficiente espacio, el sistema de protección se activará y apagará todo el aparato. Revísen la profundidad del techo antes de comprarlo. Dejen algo de espacio para que el calentador funcione correctamente.