
En una noche clara y fría, el sistema solar off-grid permite cargar las baterías. Dentro de casa, no se puede permitir gastar toda la energía que se ha reservado para la mañana. Es entonces cuando un calentador infrarrojo eléctrico de 12V o 24V resulta útil.
Lo importante detrás del funcionamiento del calentador Estos calentadores están diseñados con elementos infrarrojos de baja tensión, hechos de fibra de carbono o cuarzo, que emiten calor directamente, sin necesidad de calentar el aire. Al estar conectados a 12V o 24V de corriente continua, consumen la misma cantidad de energía que los sistemas de baterías y controladores de carga habituales. Esto permite utilizarlos directamente con la energía solar almacenada. La ventaja es que proporcionan calor donde se necesita, con respuesta rápida y sin ruido.
Por qué es adecuado para la vida off-grid En un entorno off-grid, lo más importante es la independencia. El calor generado por los calentadores infrarrojos mantiene los espacios habitables cómodos, sin necesidad de utilizar un inversor grande constantemente. Dado que el calor es direccional, se calientan rápidamente las personas y las zonas importantes, lo que significa menos consumo de energía de las baterías y un mayor tiempo de funcionamiento entre ciclos solares. Para las familias que viven off-grid, esto se traduce en comodidad en las noches, mejor calidad de sueño y más confianza cuando llega el invierno.
Detalles prácticos Estos calentadores funcionan con corriente continua, por lo que el grosor de los cables y los fusibles deben corresponder a la corriente que consume el calentador. Es necesario dimensionar el sistema según las condiciones más extremas que pueda haber, y planificar la capacidad de las baterías en consecuencia.
Recuerde: los calentadores infrarrojos son eficientes, pero calientan los objetos y las personas directamente, por lo que la sensación en el aire puede ser diferente a la de un calentador convencional.
Mantenga el calentador lejos de materiales inflamables, y asegúrese de que tenga la clasificación IP adecuada para su uso. En espacios exteriores, es necesario que sea resistente a las condiciones climáticas; en espacios interiores, se necesita espacio suficiente y protección contra vuelcos.