
La fabricación de nanotubos de carbono consiste en lograr que los gradientes térmicos sean precisos. Para ello, se utilizan calentadores que concentran una enorme cantidad de energía en un espacio muy reducido. Pero ahí está el problema: cuando se maneja tanta energía, no hay lugar para errores. Un pequeño escape en el aislamiento puede arruinar el controlador o hacer que se desperdicie todo un lote de nanotubos. Eso es un día terrible en la oficina.
No realizamos pruebas aleatorias. Algunas empresas prueban unas pocas unidades de cada lote y confían en que todo esté bien. Nosotros no hacemos eso. Cada calentador que sale de nuestra fábrica pasa por pruebas completas de resistencia eléctrica y aislamiento. Sometemos las capas de aislamiento a pruebas de estrés con alta tensión, para detectar cualquier defecto. Si no logra mantener la resistencia requerida bajo carga, va directo a la basura. Así de simple.
Es necesario tener este nivel de precisión, ya que el crecimiento de los nanotubos de carbono suele ocurrir en condiciones de vacío o con gases especializados. En esos entornos, un simple arco eléctrico puede causar una catástrofe.
El equilibrio necesario
Introducir una gran cantidad de energía en un espacio reducido es como jugar al tirón de cabello. Cuanta más energía se envía a través del elemento, más difícil es para el aislamiento cumplir su función. Para mantener todo estable, utilizamos cerámicas de alta pureza y recubrimientos especiales para evitar las corrientes de fuga. Un consejo rápido: nuestros calentadores son realmente robustos, pero su rendimiento depende también de la calidad de su instalación. Asegúrese de que los cables y el sistema de tierra estén en buen estado. Si el sistema de tierra no funciona bien, habrá corrientes erráticas que afectarán el proceso de deposición, incluso si el calentador en sí está perfecto.
Conéctelo y olvídese de él
Hemos diseñado estos calentadores para reemplazar fácilmente a los modelos estándar. Gracias a nuestras rigurosas pruebas, ya no necesita preocuparse por si el dispositivo es “suficientemente bueno”. Solo tiene que conectarlo, encenderlo y confiar en que la energía se quedará dentro del elemento, sin fugas. De esta manera, protege su equipo costoso y, lo que es más importante, evita interrupciones innecesarias en su operación.