
Mantener una sala limpia de Clase 100 realmente limpia
Cuando se trabaja en un entorno de Clase 100 (ISO 5), en realidad se está luchando contra el polvo. Cada partícula diminuta es un enemigo. El problema es que la mayoría de los calentadores convencionales son causantes de este problema: emiten gases o fragmentos microscópicos tan pronto como comienzan a calentarse.
Por eso, preferimos usar lámparas infrarrojas de cuarzo sintético de alta pureza.
¿Por qué el cuarzo?
Se trata de los materiales empleados. Utilizamos un tipo de sílice fundida tan pura que no libera compuestos orgánicos volátiles, incluso cuando las temperaturas son muy altas. Pensemos en el tubo de cuarzo como un sello hermético para el filamento de tungsteno que se encuentra en su interior. A diferencia de los calentadores de metal o cerámica, que pueden oxidarse o deshacerse con el tiempo, este material permanece estable. No reacciona. De esta manera, se obtiene el calor necesario para procesar los componentes, sin que aparezcan sorpresas indeseadas.
Potencia y factor de “estrés”
Se puede ajustar la tensión y la potencia para obtener exactamente el calor deseado. Si se necesita trabajar rápidamente y mantener un alto ritmo de producción, se deben utilizar lámparas de alta potencia. Pero hay un problema: más calor en un espacio reducido genera mucho estrés en los extremos de la lámpara. Si se intenta alcanzar la máxima potencia en un tubo pequeño, es necesario asegurarse de que los soportes permitan que la lámpara se expanda adecuadamente. El cuarzo se expande al calentarse. Si el tubo está demasiado apretado, se romperá. Simplemente así.
Instalación y mantenimiento
Por lo general, utilizamos conectores R7s o Sk15. Estos conectores mantienen los cables bien fijos y evitan que las vibraciones afecten la lámpara. En la mayoría de los casos, estos conectores se insertan fácilmente en los sistemas de lámparas infrarrojas ya existentes.
Un par de consejos antes de comenzar:
Primero, revise su fuente de alimentación. La lámpara puede estar limpia, pero si la electricidad es “ruidosa”, puede dañar los sensores sensibles de la sala limpia. Un buen filtro soluciona este problema.
Segundo, y esto es importante: trate estas lámparas como si fueran de vidrio. Literalmente. Una sola huella dactilar en el tubo puede crear un punto caliente. Ese punto caliente se convierte en un punto débil, y antes de que uno se dé cuenta, la lámpara se daña prematuramente. Siempre use guantes sin pelusas. Sin excepciones.